Tragedia en el cielo de Colombia: avión con 15 personas a bordo se estrella y no hay sobrevivientes

Una tragedia aérea sacudió este miércoles 28 de enero al noreste de Colombia cuando un avión con 15 personas a bordo se estrelló en una zona rural del departamento de Norte de Santander, sin dejar sobrevivientes, según confirmaron las autoridades y la aerolínea estatal Satena. El accidente ha generado consternación en el país y encendió una investigación para determinar las causas del siniestro.

El avión, un Beechcraft 1900D con matrícula HK-4709 operado por la aerolínea estatal Satena, despegó a las 11:42 a.m. del aeropuerto Camilo Daza en Cúcuta con destino al aeropuerto Aguas Claras de Ocaña, un trayecto breve de unos 25-40 minutos que transcurre por la accidentada geografía del Catatumbo. Sin embargo, poco después del despegue, alrededor de las 11:54 a.m., el contacto con la aeronave se perdió y nunca llegó a su destino programado.

Tras varias horas de búsqueda, campesinos de la vereda Curasica, en el municipio de La Playa de Belén, alertaron a las autoridades sobre restos del avión en una zona montañosa de difícil acceso. Equipos de rescate desplegados por la Fuerza Aeroespacial Colombiana, el Ejército, bomberos y organismos civiles llegaron al lugar y confirmaron que lamentablemente no había sobrevivientes entre los 15 ocupantes: 13 pasajeros y dos tripulantes.

Víctimas y perfil del vuelo

Entre los fallecidos se encuentran el representante a la Cámara Diógenes Quintero Amaya, elegido por las curules de paz para representar a las víctimas del conflicto armado colombiano, y Carlos Salcedo, médico y candidato a la Cámara de Representantes en las elecciones legislativas de marzo de este año. También viajaban otros pasajeros y la tripulación, cuyas identidades están siendo confirmadas por las autoridades y familiares.

La noticia de la caída de la aeronave generó un inmediato despliegue de mensajes de condolencia por parte del gobierno colombiano. El presidente Gustavo Petro expresó su profundo pesar por la pérdida de vidas humanas, mientras que la vicepresidenta Francia Márquez también manifestó su solidaridad con las familias de las víctimas, destacando la dimensión humana de la tragedia.

Dificultades en el rescate e investigación

La zona donde ocurrió el accidente es de difícil acceso, con terrenos montañosos y condiciones climáticas variables que complican las labores de recuperación. Según informes preliminares, la baliza de emergencia no se activó, lo cual dificultó la rápida localización de la aeronave. Las autoridades han activado los protocolos internacionales para este tipo de siniestros y se ha establecido un Puesto de Mando Unificado (PMU) para coordinar la respuesta institucional.

Las primeras hipótesis sobre la causa de la caída del avión aún no han sido confirmadas. Las investigaciones estarán a cargo de la Dirección Técnica de Investigación de Accidentes de la Aeronáutica Civil, que recopilará datos del vuelo, comunicaciones y posibles factores técnicos o climatológicos que puedan haber influido en el accidente.

Reacciones y dolor nacional

La tragedia ha resonado en redes sociales y medios de comunicación, donde se han compartido imágenes del lugar del accidente, mensajes de solidaridad y reflexiones sobre la seguridad aérea en Colombia. La caída de un avión que cubría una ruta doméstica y que transportaba a ciudadanos en funciones públicas destaca el impacto humano y político de este tipo de siniestros.

Mientras continúa la investigación, el país llora a las víctimas y acompaña a sus familias en uno de los días más tristes para la aviación colombiana en los últimos años.

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