Bogotá, 12 de febrero de 2026 — Las autoridades de tránsito y cientos de conductores enfrentaron esta mañana considerables dificultades de movilidad en la capital colombiana debido a una serie de manifestaciones de recicladores que obstaculizaron el tránsito en uno de los principales corredores viales de la ciudad. La Avenida El Dorado, eje estratégico entre el centro urbano y el aeropuerto internacional El Dorado, se convirtió en el epicentro de largas filas de vehículos, frustración ciudadana y retrasos en el transporte público.
Desde primeras horas de la mañana, grupos de recicladores iniciaron un plantón pacífico sobre diferentes tramos de la avenida, reclamando mejoras en sus condiciones laborales, garantías de seguridad social y mayor inclusión en las políticas públicas que regulan la gestión de residuos sólidos. Aunque inicialmente la manifestación se realizó sin confrontaciones, la ocupación de la vía generó rápidamente un cuello de botella vehicular que se extendió por varios kilómetros.
Puntos más afectados y reportes de congestión
Según los reportes de movilidad del Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) y la Secretaría de Movilidad de Bogotá, los tramos con mayor impacto fueron:
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Carriles mixtos entre la Avenida El Dorado y la Carrera 68, donde el flujo de automóviles se convirtió en un embotellamiento constante desde las 7:30 a.m.
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Intersección con la Calle 26 y Avenida Carrera 50, con tránsito prácticamente detenido en horas pico.
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Accesos al Aeropuerto El Dorado, que reportaron congestión y demoras adicionales para taxis, buses y vehículos particulares que se dirigían hacia vuelos programados durante la mañana y mediodía.
Conductores y pasajeros afectados denunciaron tiempos de desplazamiento que se duplicaron o incluso triplicaron, generando malestar entre quienes acudían a citas médicas, compromisos laborales o viajes programados.
“Salí con tiempo de sobra, pero en este tramo me demoré más de una hora sin avanzar. Es comprensible la protesta, pero también necesitamos soluciones para transitar”, comentó un conductor atrapado en la congestión cerca de la Carrera 50.
Medidas de las autoridades y alternativas de ruta
Frente a la situación, la Secretaría de Movilidad recomendó desviar el tránsito por vías alternas como:
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Avenida Boyacá y Calle 80, para conectar con el norte de la ciudad sin pasar por El Dorado.
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Carrera 30 hacia el sur y Autopista Norte, como rutas auxiliares para llegar a diferentes puntos de la capital.
Además, agentes de tránsito y miembros de la Policía Metropolitana de Bogotá trabajan en conjunto para garantizar que la manifestación se mantenga en un marco de orden y seguridad, a la vez que se restituye gradualmente la movilidad en la zona afectada. Se pidió a los manifestantes mantener la vía de hecho de manera pacífica y, si es posible, en zonas laterales que no bloqueen completamente los carriles principales.
Impacto en el transporte público
El Sistema Integrado de Transporte Público (SITP) y TransMilenio también reportaron alteraciones en sus rutas regulares. Algunas troncales cercanas a El Dorado operaron con intervalos irregulares debido a la saturación vehicular, lo que obligó a los usuarios a buscar alternativas de movilidad como bicicletas, servicios tipo “busetón” o compartir vehículos particulares.
“Estamos recomendando a los usuarios planificar sus viajes con anticipación y, si es posible, optar por medios alternativos para evitar el área congestionada”, afirmó un vocero de la Secretaría de Movilidad.
Balance y perspectivas
Para las próximas horas, las autoridades han anunciado que se evaluará junto con líderes de los recicladores la posibilidad de instalar mesas de diálogo que permitan escuchar sus demandas, con el objetivo de evitar que la afectación a la movilidad persista por más tiempo. Aunque aún no hay claridad sobre un posible levantamiento de la manifestación, la expectativa es que una negociación pueda conducir a soluciones que beneficien tanto a los recicladores como a la ciudadanía en general.
Mientras tanto, Bogotá enfrenta una jornada marcada por el reto de equilibrar el derecho a la protesta con la necesidad de mantener el flujo vehicular en una ciudad que depende fuertemente de vías principales como la Avenida El Dorado.
