En los últimos años, Colombia ha fortalecido de manera significativa su relación comercial con China, un proceso que ha marcado un giro en su política exterior y que ha encendido el debate sobre si el país está buscando apartarse del dólar estadounidense como principal moneda de transacciones internacionales.
Crecimiento del comercio bilateral
Las relaciones económicas entre Colombia y China han crecido de forma sostenida. Según datos oficiales, el volumen de comercio bilateral alcanzó 149,63 mil millones de yuanes (unos 20,8 mil millones de dólares) en 2024, con un crecimiento interanual del 13,1 % y registros positivos en los primeros meses de 2025. China se consolidó como el segundo socio comercial de Colombia, mientras que el país sudamericano figura entre los principales socios comerciales de China en América Latina.
Esta expansión comercial se ha traducido en un aumento de las importaciones desde China, que representaron alrededor del 28 % de las compras de Colombia en enero de 2025, con un crecimiento del 19,2 % frente al mismo mes del año anterior.
Además, empresas y asociaciones colombianas lograron compromisos de compra de 200 000 toneladas de productos agrícolas —como banano, café, cacao y limón— durante la Exposición Internacional de Importaciones de China 2025, lo que refleja un interés creciente de Beijing por productos del campo colombiano.
Belt and Road Initiative y cooperación estratégica
Uno de los hitos más relevantes ha sido la adhesión de Colombia a la iniciativa global de infraestructura “Belt and Road” (Franja y la Ruta) promovida por China, un acuerdo firmado en mayo de 2025 que incluye líneas de crédito, inversiones e integración logística.
También se han suscrito instrumentos de cooperación regulatoria, como memorandos de entendimiento para fortalecer la calidad y seguridad de productos y facilitar mecanismos de comercio entre ambas naciones.
Déficit comercial y retos estructurales
Pese a los avances, la balanza comercial entre Colombia y China sigue siendo ampliamente deficitaria. En 2024, el déficit superó los 13 000 millones de dólares, debido a que Colombia importa bienes de alto valor agregado (como maquinaria, componentes electrónicos y textiles) mientras exporta principalmente productos con menor valor añadido.
Expertos señalan que uno de los desafíos clave es diversificar la canasta exportadora para reducir este desequilibrio y aprovechar mejor las oportunidades que ofrece el mercado chino. Aspectos como costos logísticos, estándares fitosanitarios y competencia internacional siguen siendo obstáculos que deben superarse mediante políticas públicas y acuerdos específicos.
¿Colombia se aparta del dólar?
Aunque el comercio con China ha aumentado, no hay evidencia de que Colombia esté abandonando el dólar como moneda de referencia global o como principal divisa de sus transacciones internacionales. El crecimiento del comercio con China forma parte de una tendencia más amplia de diversificación de socios económicos, pero el dólar sigue siendo dominante en las reservas y en los acuerdos comerciales del país, especialmente en relación con Estados Unidos —aún su principal socio comercial— y el sistema financiero global.
No obstante, debates globales sobre alternativas al dólar, como el uso de monedas locales o contratos en yuanes, han aparecido en foros multilaterales, aunque su aplicación práctica es todavía limitada.
Conclusión
Las alianzas comerciales entre Colombia y China están en plena expansión, con avances importantes en comercio, inversiones y cooperación estratégica. Sin embargo, estos vínculos no implican un abandono del dólar, sino más bien un intento deliberado por diversificar mercados y asociarse con potencias económicas emergentes. El desafío para Bogotá será equilibrar estas relaciones sin deteriorar vínculos tradicionales, como los que mantiene con Estados Unidos, y aprovechar las oportunidades para fortalecer la competitividad de sus exportaciones en una economía global cada vez más interconectada
