Manizales entra en alerta amarilla por lluvias: autoridades refuerzan medidas de prevención ante el riesgo de deslizamientos

La ciudad de Manizales fue declarada en alerta amarilla tras el Consejo de Gestión del Riesgo liderado por el alcalde Jorge Eduardo Rojas, en respuesta al incremento sostenido de las lluvias que se ha registrado en los últimos días. La decisión marca el inicio de una fase preventiva que busca reducir riesgos y proteger a la comunidad frente a posibles emergencias derivadas de la temporada invernal.

Según los reportes técnicos presentados durante la reunión, en varios sectores de la ciudad los acumulados de lluvia ya superan los 200 milímetros, una cifra que evidencia la alta saturación de los suelos y aumenta significativamente la posibilidad de deslizamientos, especialmente en zonas de ladera y alta pendiente. Este panorama obliga a las autoridades a mantener vigilancia constante y activar protocolos de prevención antes de que se presenten situaciones de mayor gravedad.

La alerta amarilla no implica una emergencia declarada, pero sí representa una señal de advertencia que exige preparación y respuesta coordinada. En este contexto, los organismos de socorro se encuentran en alistamiento preventivo, listos para actuar en caso de incidentes. Bomberos, defensa civil y equipos técnicos trabajan de manera articulada con el fin de monitorear los puntos críticos y mantener una evaluación permanente del comportamiento del clima y del terreno.

Uno de los aspectos centrales de la estrategia es el fortalecimiento del monitoreo en laderas y sectores vulnerables. Las estaciones hidrometeorológicas continúan operando con seguimiento técnico las 24 horas del día, lo que permite identificar cambios en las condiciones del suelo o variaciones en el nivel de precipitaciones que puedan representar un riesgo para la población. Este trabajo técnico es clave para anticiparse a posibles emergencias y tomar decisiones rápidas basadas en datos.

Las autoridades también hicieron un llamado a la ciudadanía para que participe activamente en las acciones de prevención. La comunidad cumple un papel fundamental, ya que muchas señales de riesgo pueden detectarse primero desde los barrios. Grietas en el suelo, inclinación de muros, movimientos de tierra o caída de rocas son señales que deben reportarse de inmediato a la línea 119 del Cuerpo Oficial de Bomberos. Una llamada a tiempo puede marcar la diferencia y evitar consecuencias mayores.

Otro punto que preocupa a las autoridades es la disposición inadecuada de residuos. Arrojar escombros en laderas o basuras en las calles contribuye al taponamiento del sistema de alcantarillado y puede generar inundaciones evitables durante lluvias intensas. Por eso, la administración municipal reiteró la prohibición de estas prácticas e insistió en la necesidad de una cultura ciudadana enfocada en el cuidado del entorno.

La declaratoria de alerta amarilla busca, en esencia, preparar a la ciudad y promover la corresponsabilidad entre instituciones y ciudadanos. En una ciudad con características geográficas complejas como Manizales, la prevención se convierte en la herramienta más efectiva para reducir el impacto de fenómenos naturales. La invitación es clara: mantenerse informados, actuar con responsabilidad y reportar cualquier anomalía que pueda representar riesgo.

Las próximas semanas serán clave para el seguimiento de las lluvias y la evolución de las condiciones del terreno. Mientras tanto, las autoridades reiteran que la prevención es tarea de todos y que la colaboración ciudadana será fundamental para atravesar esta temporada invernal de manera segura.